Las repercusiones pueden ser muy obvias y directas, como la caída de la rentabilidad de los fondos de inversión y de los planes de pensiones. Hay consecuencias menos visibles, pero potencialmente muy importantes: el efecto negativo sobre el empleo, la mayor dificultad para conseguir un crédito hipotecario, la influencia sobre el precio de la gasolina o el previsible ajuste de los salarios.
Incluso se abren oportunidades para aprovecharse de la crisis, sobre todo como consecuencia del favorable tipo de cambio del euro frente al dólar, que convierte en una ganga viajar a determinados países. Esta es una descripción sumaria del impacto de la crisis bancaria estadounidense en los hogares.
- Vivienda. Las hipotecas, más difíciles y no más baratas
Si la tormenta financiera no amaina, obtener una hipoteca se complicará, porque los bancos son más prudentes a la hora de concederlas, y el Euribor podría dar nuevos disgustos.
Tras los descensos que registró en los dos últimos meses, el indicador de referencia para la mayoría de esos créditos ha retomado una senda alcista: ayer subió hasta el 4,647%, en su tercera jornada consecutiva de repuntes, y los analistas temen que continúe así, al menos hasta que haya señales de que el BCE puede bajar tipos.
En 2007, la hipoteca media fue de 149.000 euros, a 26 años y con un diferencial de 0,5 puntos sobre el Euribor, según el INE. Así, teniendo en cuenta que el valor promedio del Euribor de marzo se sitúa ahora en el 4,522%, un ciudadano tipo se vería obligado a pagar 36 euros más al mes que hace un año por su préstamo.
- Empleo. Con menos inversión subirá el paro
El impacto de la crisis en el empleo no será tan directo, pero habrá daños colaterales: a nivel mundial hay tal sensación de restricción de crédito (es mucho más difícil conseguir préstamos) que las
inversiones se pueden resentir, y eso tendría su repercusión en el terreno laboral.
Hoy día, el principal lastre de España tiene que ver con la construcción. Su ralentización provocó que el mes pasado el paro aumentara un 4,2% en ese sector, y contribuyó a que la cifra total de inscritos en las oficinas del Inem se incrementara en 53.406 personas durante ese mes, hasta superar los 2,31 millones. El mercado de trabajo ofrece, así, claros signos de debilidad. Y en ese contexto, la inestabilidad que la vorágine financiera produce en el tejido empresarial podría resultar negativa, haciendo mella en la contratación.
- Ocio. Viajar a EEUU ya no es tan caro
Gracias a la apreciación del euro respecto al dólar, viajar a EEUU y otras áreas de influencia de la divisa estadou-nidense sale a mejor precio. La moneda única se ha revalorizado un 18% frente al billete verde en los últimos 12 meses, lo que abarata bastante las posibilidades de hacer turismo al otro lado del Atlántico, y lo mismo sucede con las compras a empresas de ventas online que operan en dólares.
La otra cara de la moneda es que España se ha convertido en un lugar menos atractivo para los norteamericanos, cuyas visitas a nuestro país aumentaron un 22% en 2007.
En la misma línea, aunque la mayoría de los que vienen a España son europeos, los destinos en dólares que compiten con nuestra oferta, como el Caribe, podrían restar negocio a los hoteleros españoles y perjudicar el empleo en el sector.